Gastos que un autónomo puede desgravar en su declaración

Uno de los aspectos que más dudas genera entre los autónomos españoles es qué gastos pueden deducirse legalmente en su actividad, tanto en el IRPF como en el IVA. La regla general que aplica la Agencia Tributaria es la del llamado «principio de correlación con los ingresos»: el gasto debe estar vinculado a la actividad económica, ser necesario para generarla y estar debidamente justificado con una factura completa, no un simple ticket.

Entre los gastos deducibles al 100% se encuentran la cuota mensual de autónomos a la Seguridad Social, el alquiler de un local de negocio, el material de oficina y el software profesional. Si el autónomo trabaja desde su propia vivienda, la deducción no es libre: existe una fórmula específica que calcula la proporción de metros cuadrados destinados a la actividad sobre el total de la vivienda, aplicando un 30% adicional sobre esa proporción para los suministros de luz, agua o gas. Por ejemplo, en una vivienda de 100 metros cuadrados con 20 destinados al trabajo y una factura de luz de 200 euros, la deducción sería de 12 euros ese mes. Para poder aplicar esta fórmula, es imprescindible haber comunicado la afectación de la vivienda a la actividad en el modelo censal 036 o 037.

El teléfono móvil de uso mixto suele ser deducible al 50% tanto en IRPF como en IVA, salvo que se disponga de una línea exclusivamente profesional, en cuyo caso se puede deducir el 100%. Las comidas con clientes o proveedores también son deducibles, siempre que se cumplan tres condiciones: vinculación directa a la actividad, pago con tarjeta o medio electrónico y factura completa a nombre del autónomo. Además, los autónomos en estimación directa simplificada pueden deducir automáticamente un porcentaje de sus rendimientos netos, con un máximo de 2.000 euros anuales, en concepto de gastos de difícil justificación, sin necesidad de aportar facturas.

No son deducibles, en cambio, las sanciones y recargos por presentación fuera de plazo, ni el propio IRPF. Las regularizaciones de Hacienda a autónomos se concentran, según los planes anuales de control tributario, en gastos de vehículo y dietas deducidos sin justificación suficiente, por lo que los expertos recomiendan mantener las cuentas personales y profesionales separadas y conservar toda la documentación durante el plazo de prescripción de cuatro años.

Nota: la información fiscal de este artículo es orientativa y está actualizada a 2026. La normativa tributaria puede cambiar y cada situación tiene sus particularidades. Para tu caso concreto, consulta con un asesor fiscal.

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