El salario medio de un electricista en España se sitúa en torno a los 22.000 euros brutos anuales, el equivalente a unos 1.570 euros netos al mes en doce pagas, aunque la horquilla real es muy amplia: va desde los 16.000 euros de un ayudante sin carnet hasta los 35.000 o 40.000 euros de un instalador autorizado con el carnet IBTB y varios años de experiencia. En Andalucía, sin embargo, el salario medio del sector figura entre los más bajos del país, con cifras que según distintas fuentes de empleo se mueven entre los 17.000 y los 21.000 euros brutos anuales, muy por debajo de comunidades como Madrid, Cataluña o el País Vasco.
La razón de esta diferencia territorial está, en gran parte, en los convenios colectivos provinciales del metal, a los que se acogen la mayoría de electricistas contratados por empresas instaladoras. Cada provincia publica sus propias tablas salariales en su boletín oficial, y estas marcan el suelo legal que la empresa está obligada a respetar, aunque el mercado puede pagar por encima de esa tabla a los perfiles más escasos o especializados, como los instaladores con carnet de baja tensión.
Dentro del oficio, la progresión salarial es notable según la experiencia: un electricista sin experiencia puede cobrar sensiblemente menos que uno con más de una década en el sector, y quienes trabajan como autónomos, fijando sus propias tarifas, pueden superar los 3.000 euros mensuales si mantienen una facturación regular y buena reputación. Como trabajador por cuenta ajena a jornada completa, sin embargo, lo habitual en Andalucía es un salario neto de entre 1.200 y 1.800 euros mensuales.
Obtener certificaciones adicionales, como el carnet de instalador eléctrico autorizado, suele traducirse en un salto salarial relevante, ya que aumenta la credibilidad del profesional y le permite acceder a trabajos de mayor complejidad, como instalaciones en edificios públicos o proyectos de iluminación especializados, donde las tarifas por hora pueden llegar hasta los 50 euros.
Nota: todas las cifras salariales y fiscales recogidas en este documento son orientativas y proceden de fuentes públicas y portales especializados en empleo y fiscalidad actualizados a 2026. Los importes reales pueden variar según el convenio colectivo aplicable, la empresa, la experiencia del trabajador y la situación personal de cada contribuyente. Se recomienda consultar con una gestoría o asesoría fiscal para casos concretos.



